Durante el invierno de 2010, en un pequeño pueblo del interior de Mallorca, Anna y Marina, dos hermanas que fueron separadas en su juventud, se reencuentran para vender una panadería que han heredado de una misteriosa mujer a la que creen no conocer.
Son dos mujeres con vidas muy diferentes. Anna apenas ha salido de la isla y sigue casada con un hombre al que ya no ama. Marina viaja por el mundo trabajando como cooperante de una ONG.
Mientras intentan desentrañar el secreto que encierra su herencia, tendrán que hacer frente a los viejos conflictos familiares, a la vez que intentarán recuperar los años perdidos.
Esta novela es una historia sobre la amistad femenina, sobre secretos guardados y recetas de pan olvidadas. Pero, sobre todo, es la historia de unas mujeres que aprenden a decidir, con libertad, sobre su futuro.
No me llamó fuertemente la atención la trama del libro. No parece ser una historia muy complicada de entender o imprevisible, pero me equivoqué. Este libro es mucho mas que una receta panadera.
La historia trata sobre la vida de dos mujeres que aparentemente no tienen nada que ver la una con la otra y aunque son hermanas sus vidas tomaron un camino diferente cuando aun eran jóvenes y desde entonces han sabido muy poco la una de la otra. Pero una misteriosa herencia que les pertenece hace que vuelvan a reencontrarse en el lugar de donde vienen.
El libro alterna los capítulos con la vida de cada una, con el pasado y el presente y con alguna que otra receta panadera.





